El Plan Románico Atlántico centra su nueva fase, correspondiente a los años 2025 y 2026, en cuatro intervenciones en templos de las provincias de Zamora y Salamanca. La iniciativa, sostenida por la Junta de Castilla y León e Iberdrola, cuenta en esta etapa con la gestión de la Fundación ZamorArte.
Las actuaciones se desarrollan en la iglesia de Santa María Magdalena de Zamora, la iglesia de Santa María de Azogue de Benavente, la iglesia de San Cristóbal de Salamanca y la iglesia de Nuestra Señora de Almenara de Tormes, en Salamanca.
En la provincia de Zamora, el plan contempla el proyecto de restauración interior e iluminación interior de la iglesia de Santa María Magdalena de Zamora, una intervención ya iniciada y con avances notables. La actuación mejora la conservación del templo y favorece una lectura más adecuada de su riqueza arquitectónica, artística y espiritual. La Magdalena forma parte, además, del ámbito patrimonial de la Milla Románica, cuya gestión corresponde a la Fundación ZamorArte.
También en Zamora, el Plan Románico Atlántico incorpora la iluminación de la iglesia de Santa María de Azogue de Benavente, una actuación orientada a reforzar la puesta en valor de uno de los templos más relevantes del patrimonio religioso de la ciudad.
En la provincia de Salamanca, la intervención principal se centra en la restauración e iluminación del entorno de la iglesia de San Cristóbal de Salamanca. El proyecto ya ha sido presentado ante la Comisión Territorial de Patrimonio, que debe valorar la propuesta y emitir el correspondiente visto bueno para su desarrollo.
La cuarta actuación corresponde a la iluminación de la iglesia de Nuestra Señora de Almenara de Tormes, en Salamanca, dentro del mismo marco de conservación, restauración, iluminación y puesta en valor del patrimonio religioso de Castilla y León.
Junto a las intervenciones materiales, esta fase del Plan Románico Atlántico incorpora un programa de actividades culturales y divulgativas destinado a acercar el patrimonio restaurado a la sociedad. Estas acciones explican el valor de los templos intervenidos, dan a conocer los trabajos realizados y promueven una mayor conciencia sobre la importancia de conservar y transmitir este legado.
El proyecto presta una atención especial a los destinatarios escolares, con propuestas didácticas que permiten descubrir el patrimonio religioso de una manera cercana, participativa y adaptada a las nuevas generaciones.
Con esta nueva fase, el Plan Románico Atlántico refuerza su compromiso con la protección y proyección cultural del patrimonio románico, uniendo el respaldo de la Junta de Castilla y León, la colaboración de Iberdrola y la experiencia de la Fundación ZamorArte en la gestión y difusión del patrimonio histórico-artístico vinculado a la Iglesia.